Medicamentos para la alergia
En España se dispensan sin receta cetirizina, loratadina, bilastina y ebastina en sus envases más pequeños. Los corticoides nasales como la mometasona o la fluticasona y el montelukast oral sí requieren receta médica. Aquí tienes qué elegir en cada caso, qué esperar de cada grupo y cómo renovar la receta de un tratamiento que ya usas.
Qué compras sin receta y qué necesita prescripción
La frontera es más nítida de lo que parece. Sin receta puedes adquirir los antihistamínicos orales de segunda generación en sus presentaciones de menor tamaño de envase: cetirizina, loratadina, bilastina, ebastina y desloratadina, además de colirios antihistamínicos, sueros nasales y algunos descongestivos de uso corto. Con receta van los corticoides nasales, el montelukast, los antihistamínicos en envases grandes, los corticoides orales para crisis y, por supuesto, la adrenalina autoinyectable y la inmunoterapia con alérgenos. Esta división no mide la gravedad de tu alergia, sino la necesidad de supervisión médica: un corticoide nasal es muy seguro, pero su uso prolongado sin diagnóstico puede enmascarar una rinosinusitis o una poliposis que necesitan otro abordaje. Si llevas años comprando lo mismo cada primavera sin que nadie te haya explorado, ese es un buen motivo para pedir cita.
Antihistamínicos: cuál da menos sueño
Los antihistamínicos de primera generación, como la dexclorfeniramina o la difenhidramina, atraviesan la barrera hematoencefálica y producen somnolencia marcada, además de sequedad de boca, visión borrosa y dificultad para orinar en varones mayores. Siguen teniendo su hueco, pero no son la primera elección para el día a día. Los de segunda generación fueron diseñados justo para evitar ese problema: bilastina, fexofenadina, loratadina, desloratadina, ebastina y rupatadina son los que menos sedan, mientras que la cetirizina y la levocetirizina, siendo eficaces, producen somnolencia en una parte de los pacientes. Un detalle práctico que suele ignorarse: la bilastina debe tomarse alejada de las comidas y de los zumos de fruta, porque reducen su absorción. Si vas a conducir o a manejar maquinaria, prueba el fármaco un día en el que no lo necesites.
Corticoides nasales: el tratamiento más eficaz en la rinitis
Cuando la congestión nasal es el síntoma principal, los corticoides nasales superan a los antihistamínicos orales, y esa es una de las cosas menos sabidas por los pacientes. La mometasona, la fluticasona y la budesónida actúan sobre la inflamación de la mucosa y, a diferencia de los corticoides orales, su absorción sistémica es muy baja. Requieren receta médica en España y tienen una particularidad: no funcionan a demanda. Su efecto completo aparece tras varios días de uso continuado, así que conviene empezarlos antes de la temporada de polen y mantenerlos, no usarlos solo el día malo. La técnica importa tanto como el fármaco: se apunta hacia el lado externo de la fosa nasal, nunca hacia el tabique, sin inspirar con fuerza. La epistaxis leve es el efecto adverso más frecuente y suele deberse justamente a una mala técnica.
Montelukast: para quién es y qué advertencias tiene
El montelukast es un antagonista de los receptores de leucotrienos que se emplea sobre todo en el asma, y en la rinitis alérgica como tratamiento complementario cuando los anteriores no bastan. Requiere receta médica. Su papel real es más modesto que su fama: en rinitis aislada no supera a los corticoides nasales. Lo importante es otra cosa. Las agencias reguladoras europeas han reforzado las advertencias sobre alteraciones neuropsiquiátricas asociadas a este fármaco, que incluyen alteraciones del sueño, pesadillas, ansiedad, irritabilidad, síntomas depresivos y, de forma poco frecuente, ideación suicida, tanto en adultos como en niños. Esa información figura en la ficha técnica y en el prospecto. No es motivo para rechazarlo si tu médico lo indica, pero sí para conocerlo, vigilar cambios de conducta o de ánimo y consultar de inmediato si aparecen.
Descongestivos, colirios y lavados nasales
Los descongestivos nasales tópicos con oximetazolina o xilometazolina alivian mucho y rápido, y precisamente por eso se usan mal. Su empleo continuado más allá de unos pocos días produce rinitis medicamentosa, es decir, congestión de rebote que obliga a usar más producto para respirar peor. Los descongestivos orales con pseudoefedrina, además, elevan la tensión arterial y están desaconsejados en hipertensión y en cardiopatía. Para la conjuntivitis alérgica hay colirios antihistamínicos y estabilizadores del mastocito de venta libre que son mucho más razonables para uso prolongado. Y no subestimes el suero fisiológico o el agua de mar: los lavados nasales arrastran polen y moco, no tienen efectos adversos y mejoran la eficacia de los corticoides nasales aplicados después. Es la medida más barata de toda la lista y la más infrautilizada.
Cuándo hace falta un alergólogo y qué es la inmunoterapia
El médico de cabecera resuelve la mayoría de las rinitis estacionales. Tiene sentido derivar al alergólogo cuando los síntomas duran gran parte del año, cuando el tratamiento habitual no controla el cuadro, cuando se sospecha alergia a alimentos, a fármacos o a picaduras de himenópteros, cuando la rinitis se acompaña de asma mal controlada o cuando hay que decidir si procede inmunoterapia. La inmunoterapia con alérgenos, en pauta subcutánea o sublingual, es el único tratamiento que modifica el curso de la enfermedad en lugar de solo aliviar síntomas. Exige un diagnóstico preciso del alérgeno responsable, una prescripción individualizada y varios años de tratamiento continuado. No es algo que se pueda pedir por internet ni valorar con un cuestionario: requiere pruebas cutáneas o analíticas y seguimiento presencial.
Renovar la receta de tu tratamiento habitual
Si ya tienes pautado un corticoide nasal, un antihistamínico en envase de prescripción o montelukast, y el tratamiento es estable, puedes solicitar la renovación de la receta en /renovar-receta/ por 21,90 €. Rellenas un cuestionario clínico y un médico colegiado lo revisa después; no hay videollamada ni consulta telefónica. El importe cubre esa valoración médica, no la emisión del documento: si el médico la deniega por motivos médicos, se devuelve el importe abonado, y no procede devolución cuando no aportas la documentación que el médico te pide. Recibes el documento en PDF por correo electrónico y lo presentas en tu farmacia con tu documento de identidad. No cubrimos el inicio de inmunoterapia, la prescripción de adrenalina autoinyectable ni el estudio alergológico, que requieren valoración presencial.
Señales de alarma: cuándo llamar al 112
La alergia estacional es molesta, pero no es peligrosa. La anafilaxia sí lo es. Sospéchala cuando, tras un alimento, un fármaco o una picadura, aparecen de forma rápida varios de estos signos: hinchazón de labios, lengua o garganta, dificultad para respirar o para tragar, ronquera, silbidos en el pecho, urticaria extensa, vómitos, mareo o sensación de desmayo. En ese caso hay que llamar al 112 de inmediato y, si el paciente tiene adrenalina autoinyectable prescrita, usarla sin esperar a ver si mejora: el retraso en administrarla es el principal factor asociado a los desenlaces graves. Después siempre hay que acudir a urgencias, aunque los síntomas remitan, porque puede haber una segunda fase horas más tarde. Un antihistamínico oral no sustituye nunca a la adrenalina.
Quién revisa esta información
Esta página la elabora el equipo de MEDINOW Sp. z o.o. y la revisa el lek. Damian Wojno, médico con colegiación polaca, n.º 3211301. Última revisión: 29 de agosto de 2026. El contenido es informativo y no sustituye a la valoración de tu médico de cabecera ni al criterio de tu farmacéutico. Trabajamos con un modelo asíncrono: rellenas un cuestionario clínico detallado y un médico lo revisa después, sin videoconsulta, sin llamada telefónica y sin chat en directo. El importe cubre la valoración médica, no la emisión del documento: si el médico deniega la prescripción por motivos médicos, se devuelve el importe abonado; no procede devolución cuando el paciente no aporta la documentación que el médico solicita. Si se aprueba, recibes un PDF conforme al anexo de la Directiva 2012/52/UE y lo presentas en tu farmacia con tu documento de identidad.
¿La cetirizina necesita receta?
En sus presentaciones de menor tamaño de envase, no: la cetirizina es de venta libre en las farmacias españolas, igual que la loratadina, la bilastina, la ebastina y la desloratadina. Los envases grandes, pensados para tratamientos prolongados, sí están sujetos a prescripción médica. Que se venda sin receta no significa que sea inocua: la cetirizina produce somnolencia en una parte de los pacientes, más que la bilastina o la fexofenadina, así que conviene tenerlo en cuenta si vas a conducir. Ante dudas sobre el envase concreto, pregunta en tu farmacia.
¿Qué antihistamínico da menos sueño?
Los de segunda generación con menor paso al sistema nervioso central: bilastina, fexofenadina, loratadina, desloratadina, ebastina y rupatadina son los que menos sedan. La cetirizina y la levocetirizina son eficaces, pero producen somnolencia en bastantes personas. Los de primera generación, como la dexclorfeniramina o la difenhidramina, sedan mucho y además resecan mucosas. La respuesta varía de una persona a otra, así que la prueba práctica es tomar el fármaco por primera vez un día en el que no tengas que conducir ni manejar maquinaria. Recuerda que la bilastina se toma alejada de las comidas.
¿Los corticoides nasales llevan receta?
Sí. La mometasona, la fluticasona y la budesónida nasales son medicamentos sujetos a prescripción médica en España. Son el tratamiento más eficaz de la rinitis alérgica, sobre todo cuando predomina la congestión, y su absorción sistémica es muy baja. Eso sí, no actúan a demanda: necesitan varios días de uso continuado para alcanzar su efecto completo, de modo que lo razonable es empezarlos antes de la temporada de polen y mantenerlos. Si ya los tienes pautados y el tratamiento es estable, puedes pedir la renovación de la receta en /renovar-receta/.
¿Se pueden tomar a diario?
Los antihistamínicos de segunda generación y los corticoides nasales están diseñados precisamente para uso continuado durante la temporada de síntomas, bajo indicación médica. Lo que no se puede usar a diario de forma prolongada son los descongestivos nasales tópicos con oximetazolina o xilometazolina: más allá de unos pocos días provocan congestión de rebote, la llamada rinitis medicamentosa. Tampoco los corticoides orales, que se reservan para crisis puntuales y pauta corta. Si necesitas medicación casi todos los días del año, eso no es una alergia estacional simple y merece una valoración médica.
¿Cuándo hace falta un alergólogo?
Cuando los síntomas duran gran parte del año, cuando el tratamiento habitual no los controla, cuando se sospecha alergia a alimentos, a medicamentos o a picaduras de avispa o abeja, cuando coexiste asma mal controlada o cuando hay que valorar si procede inmunoterapia con alérgenos. El alergólogo es quien identifica el alérgeno responsable mediante pruebas cutáneas o analíticas y quien prescribe la inmunoterapia, único tratamiento que modifica el curso de la enfermedad. Ese estudio requiere valoración presencial y no puede resolverse con un cuestionario a distancia.